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GRADO DE CONFIANZA Y ACEPTACIÓN CIUDADANA

INTRODUCCIÓN

Se entiende por Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía la medición del nivel de legitimidad social y respaldo que la población otorga a las principales instituciones del Estado y actores del sistema político. Esta confianza constituye un componente fundamental de la gobernabilidad democrática, ya que refleja la percepción ciudadana sobre la integridad, eficacia y representatividad de quienes ejercen el poder o median en los procesos institucionales. Esta variable se construye a partir de encuestas de opinión pública que evalúan el nivel de favorabilidad, respeto o desconfianza hacia instituciones clave.

IMPORTANCIA PARA EMPRESAS ITALIANAS

  • Cuando las instituciones públicas (Ejecutivo, Parlamento, Justicia, Policía) gozan de alta confianza ciudadana, se fortalece el Estado de Derecho y la capacidad del gobierno para implementar políticas regulatorias, fiscales o ambientales sin enfrentar fuerte resistencia. Esto permite operar en un marco más estable, con menor incertidumbre normativa o judicial.

  • Una baja aceptación ciudadana puede traducirse en protestas, bloqueos, litigios o campañas mediáticas contra proyectos estratégicos, sobre todo en sectores sensibles como energía, medio ambiente o infraestructura. Las Empresas necesitan anticipar estos focos de tensión y ajustar sus estrategias de relacionamiento comunitario y comunicación institucional.

  • La confianza pública también legitima con quién se puede dialogar. Si ciertos actores (Ejecutivo, Fuerzas Armadas, Iglesias, etc.) tienen alta aceptación, se transforman en puentes útiles para mediación, resolución de conflictos o negociación territorial, especialmente en proyectos con impacto local o cultural.

  • La confianza ciudadana refleja el estado anímico general de la sociedad: cuando es baja, suele acompañarse de desafección, polarización y populismo. Esto puede derivar en cambios abruptos de política energética, nacionalismo de recursos, o inestabilidad electoral. Un mapa institucional confiable permite a las empresas diseñar estrategias más adaptativas y resilientes.

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MAPA DE CALOR

Mapa de calor: Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por componente en 5 países (Mayo 2026)

El siguiente Mapa de Calor permite visualizar y comparar visualmente la percepción ciudadana entre Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México.

ARGENTINA

Niveles de Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por componente (Mayo 2026)

Argentina mantiene un nivel bajo de confianza y aceptación ciudadana, con un promedio de 1,97. La calificación refleja una estructura institucional fragmentada: el Poder Ejecutivo conserva un puntaje de 2,13, sostenido por un núcleo de respaldo político todavía relevante, pero afectado por la caída del Índice de Confianza en el Gobierno y por la sensibilidad de la opinión pública frente al ajuste económico, la inflación y el desgaste social. Los partidos políticos, con 1,13, y el Parlamento/Congreso, con 1,28, continúan siendo los actores más débiles del sistema. Esta baja confianza expresa una deslegitimación estructural de la representación política, anterior al actual gobierno, pero profundizada por la polarización y la percepción de ineficacia legislativa. El sistema judicial, con 1,68, también se mantiene en niveles bajos, asociado a la lentitud, la politización y la falta de credibilidad pública. En contraste, las instituciones de orden muestran mejores calificaciones relativas. La Policía alcanza 2,96 y las Fuerzas Armadas 2,52, lo que indica que la ciudadanía conserva mayor confianza en actores vinculados a seguridad y control que en los canales políticos tradicionales. La Iglesia, con 2,00, y los medios de comunicación, con 2,07, ocupan una posición intermedia-baja. En conjunto, Argentina presenta una gobernabilidad sustentada más en la autoridad del Ejecutivo y en las instituciones de orden que en una confianza amplia hacia el sistema político.

BRASIL

Niveles de Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por componente (Mayo 2026)

Brasil obtiene un promedio de 2,79, ubicándose en el segundo lugar regional. Su principal característica es un equilibrio institucional relativo: aunque la política representativa mantiene bajos niveles de confianza, existen amortiguadores sociales e institucionales que sostienen la gobernabilidad. El Poder Ejecutivo alcanza 2,27, reflejando una aprobación moderada y una conducción presidencial que conserva base social, aunque limitada por la polarización y por la autonomía del Congreso. Los partidos políticos, con 1,86, y el Congreso, con 2,07, siguen siendo los puntos más débiles. La ciudadanía percibe al sistema político como fragmentado, transaccional y poco representativo. Sin embargo, el sistema judicial obtiene 2,88, una calificación comparativamente alta dentro de la región, debido al peso institucional de las cortes y a su papel en los conflictos políticos recientes. Las instituciones con mayor confianza son las Fuerzas Armadas, con 3,86, la Iglesia, con 3,45, y la Policía, con 3,26. Estos actores funcionan como soportes de estabilidad en un contexto de desconfianza hacia la clase política. Los medios, con 2,67, mantienen una posición intermedia. En síntesis, Brasil combina desconfianza hacia la política representativa con confianza relativamente alta en instituciones sociales, judiciales y de orden, lo que explica su mejor desempeño comparado.

CHILE

Niveles de Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por componente (Mayo 2026)

Chile registra un promedio de 2,06, reflejando una confianza baja-media y una recuperación institucional limitada. El Poder Ejecutivo obtiene 2,07, lo que expresa una aprobación moderada-baja, marcada por el desgaste del gobierno, la dificultad para impulsar reformas y una ciudadanía más orientada a resultados concretos en seguridad, economía y servicios públicos. Los partidos políticos, con 1,61, y el Congreso, con 1,65, siguen en niveles bajos. Esta debilidad responde al cansancio institucional acumulado tras el ciclo constitucional, la fragmentación política y la percepción de que el sistema representativo no logra procesar eficazmente las demandas sociales. La justicia, con 1,23, aparece como una de las instituciones más debilitadas, afectada por la percepción de ineficacia y distancia respecto de las preocupaciones ciudadanas. Las Fuerzas Armadas, con 2,68, y la Policía/Carabineros, con 2,80, sostienen el piso de confianza institucional. Los medios de comunicación alcanzan 2,60, una calificación relativamente mejor que la de los actores políticos, mientras que la Iglesia cae a 1,87, reflejando una pérdida persistente de autoridad social. En conjunto, Chile no presenta una crisis de orden, pero sí una crisis de confianza política y representativa que limita la capacidad de recomposición de la gobernabilidad.

COLOMBIA

Niveles de Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por componente (Mayo 2026)

Colombia alcanza un promedio de 2,09, con una estructura profundamente desigual de confianza institucional. El Poder Ejecutivo obtiene 1,65, reflejando el desgaste del gobierno, la polarización política y las tensiones permanentes entre Presidencia, Congreso, cortes y oposición. La baja calificación no expresa solamente desaprobación coyuntural, sino una dificultad mayor del Ejecutivo para ser percibido como articulador confiable del sistema político. Los partidos políticos, con 0,83, son el actor peor evaluado de toda la matriz regional. El Congreso, con 1,17, y la justicia, con 1,18, también se ubican en niveles críticos. Esto muestra una desconfianza concentrada en el corazón del sistema representativo e institucional. La ciudadanía percibe que los canales políticos formales no resuelven conflictos, no generan acuerdos y no ofrecen previsibilidad. Sin embargo, Colombia conserva “islas” de confianza. Las Fuerzas Armadas alcanzan 3,48, la Iglesia 3,18 y la Policía 2,78. Estas instituciones son mejor valoradas porque se asocian a contención, orden y presencia territorial frente a amenazas de violencia, crimen organizado e inseguridad. Los medios, con 2,46, ocupan una posición intermedia. En suma, Colombia mantiene cierta confianza en instituciones de orden y actores sociales, pero su legitimidad política sistémica continúa siendo una de las más frágiles de la región.

MÉXICO

Niveles de Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por componente (Mayo 2026)

México conserva el primer lugar regional, con un promedio de 2,98. Su principal fortaleza es el Poder Ejecutivo, que alcanza 3,90, apoyado en la alta aprobación de Claudia Sheinbaum y en la continuidad del capital político heredado del ciclo anterior. Esta confianza presidencial opera como eje de legitimidad del sistema y permite sostener capacidad de conducción aun en un contexto de inseguridad y tensiones institucionales. Las Fuerzas Armadas, con 3,91, y la Iglesia, con 3,63, son los actores mejor evaluados junto al Ejecutivo. La confianza en las instituciones militares sigue siendo muy alta, especialmente frente a la percepción ciudadana de inseguridad y debilidad de las policías locales. La Policía, con 2,71, muestra una calificación menor, lo que confirma la brecha entre confianza en instituciones nacionales de seguridad y desconfianza hacia operadores cotidianos del orden público. Los partidos políticos, con 2,01, y el Congreso, con 2,21, se ubican por debajo del Ejecutivo, aunque mejor que sus equivalentes en varios países de la región. La justicia, con 2,71, mantiene una posición intermedia, afectada por el debate sobre la reforma judicial y la percepción de politización. Los medios, con 2,76, también se ubican en el rango medio. En conjunto, México presenta una gobernabilidad basada en una fuerte legitimidad presidencial y en instituciones de orden, pero con un déficit persistente de confianza en la representación partidaria, el Congreso y las policías locales.

CONCLUSIONES

Grado de Confianza y Aceptación de la Ciudadanía por País (Mayo 2026)

Los resultados comparativos a mayo de 2026 muestran una región caracterizada por bajos y desiguales niveles de confianza institucional. En los cinco países analizados se observa una constante: los partidos políticos, los congresos y los sistemas judiciales son los actores peor evaluados por la ciudadanía, mientras que las Fuerzas Armadas, la Policía y, en algunos casos, la Iglesia, conservan mayores niveles de aceptación. Las diferencias entre países reflejan distintos modelos de legitimidad política: desde sistemas sustentados en liderazgos presidenciales fuertes e instituciones de orden relativamente confiables, hasta escenarios donde la desconfianza hacia los actores políticos tradicionales limita la capacidad de construir consensos y sostener gobernabilidad.

 Portada Factor internacional

GRADO DE CONFIANZA Y ACEPTACIÓN CIUDADANA - DICIEMBRE 2025

GRADO DE CONFIANZA Y ACEPTACIÓN CIUDADANA  - MAYO 2026.png

GRADO DE CONFIANZA Y ACEPTACIÓN CIUDADANA - MAYO 2025

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